"Sobre el atardecer del mundo
ya no caen los guerreros,
la lama del tiempo
siembra sus escudos
guarda sus palabras
entre nuestros ojos,
entre los ojos
de quienes debemos oficiar su memoria.
Sobre la herida de los días,
una caja de instantáneas
para hacer música,
una ética de abrazos
para seguir creyendo
en ese algo
que tanto ella
que tanto nosotros
sabemos definir
sabemos continuar
en el latido del silencio...
Como la voz del poeta
que cuece una corta verdad:
Has muerto
cuando apenas tu mundo, nuestro mundo amanecía...
Como una revolución escrita,
en una botella viajera de mar,
en una rosa de los vientos,
un papel en blanco
como proclama guerrera
para desafiar el destino.